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Introducción. edit
El núcleo primitivo de "Sangüesa la Vieja" estaba situado en lo alto de un montículo y se corresponde con la actual Rocaforte.
A unos 2 kilómetros, y de la mano de Alfonso el Batallador, surgiría en 1122, en el llano junto al río Aragón, un nuevo núcleo, "Sangüesa la Nueva".
Sangüesa se estructuró, a modo de fortaleza, siguiendo la dirección del puente, que se prolonga en la C/Mayor, con calles paralelas y perpendiculares cercadas antiguamente por murallas con torres y portales en los cuatro puntos cardinales.
Ambas localidades, además de por la historia, están unidas por el Camino de Santiago.
Una vez visitada la ciudad, saldremos de ella atravesando la pasarela peatonal del puente de hierro, y siguiendo el "camino", desandaremos los pasos de la historia, permitiéndonos también algún desvío interesante.

Tramo I. Puente de Hierro - Arangoiz - Antiguo barrio "La Oltra". edit
  • EL PUENTE:

CONSTRUCCIÓN:
Fue levantado a finales del siglo XI por el rey Sancho Ramírez, para mejorar el paso entre Aragón y Navarra, y facilitar las comunicaciones y el comercio. Junto a él levantó también su palacio y capilla real, que daría origen, años más tarde, al templo románico de Santa María, con torre fortaleza para defensa del puente.
En su entorno fue creciendo una población importante, que aumentó al concederle Alfonso el Batallador, en 1122, el "fuero de Jaca", repoblando el lugar con francos y concediéndoles solares para construir sus viviendas, y otras ventajas.
Una de las razones que le llevó a hacer esto fue la ventaja de ser un terreno llano a orilla del río, en contraposición a Sangüesa la Vieja (Rocaforte) que tenía problemas para extenderse y crecer en lo alto del risco.
Su construcción obligó a que la calzada de Cinco Villas hacia Pamplona, que cruzaba el río Aragón por Vadoluengo, atravesase ahora la rúa Mayor para pasar por el puente.
A lo largo de los siglos ha sido rehecho y modificado en varias ocasiones, pues las riadas lo solían deteriorar con frecuencia. Esto suponía continuos gastos de dinero público.
Las almadías, a su paso por el puente, pagaban el derecho real de pontaje, un tanto por cada madero, destinado al sostenimiento económico del puente que con frecuencia quedaba dañado por el paso de los maderos.
El viejo puente tenía unos 120 m. de largo, y constaba de siete arcos, sindo el central el mayor, con 25 m. de luz por 14,30 m. de altura.
En 1892, fueron demolidos sus tres arcos centrales siendo sustituidos por un puente metálico de 70 m. de luz, que descansa sobre los pilares laterales de piedra.
En aquel tiempo se empezaban a construir en Navarra este tipo de puentes, que se veían ventajosos al no necesitar apoyo central, tener precios mucho más bajos que los de piedra, y realizarse en un tiempo corto. Sin embargo, cambió para siempre el valor estético del conjunto que formaban el puente románico medieval y el perfil de Santa María.
Tan solo se han conservado dos arcos en cada esquina y los cimientos de los pilares centrales, sumergidos bajo el agua.

LA GRAN RIADA DE 1787:

Las coplas

Sangüesa ya no es Sangüesa
ya ni es ciudad ni es nada
la noche de la Merced
se la llevó la riada.

Sangüesa la llevó el río
y la volvieron a hacer
mil veces que la llevara
la volviéramos a hacer.

La noche de la Merced, del 24 al 25 de septiembre del año 1787 (sigloXVIII), una riada destruyó Sangüesa. La gente se fué a dormir en medio de una gran tormenta. Había llovido mucho y los afluentes pirenaicos del río Aragón trajeron agua, maderos y lodo. Algunos troncos taponaron los arcos del puente de Santa María, que era de piedra, y el agua inundó la ciudad. Como las casas eran de adobe el agua las destruyó y murieron 600 personas de los 3011 habitantes, y 530 casas de las 560 existentes quedaron arruinadas. Con ayuda de los franciscanos vivieron en chabolas en el "Prau" cerca del convento, trabajando en el campo y con miedo de otra ruina, porque no se fiaban del río. En el convento había mercados y oficinas públicas. En enero del 1797, el real consejo mandó levantar casas con piedra o sillería para evitar futuros desastres, y se prohibieron las casas humildes. Muchos querían hacer la ciudad nueva en el Llano del Real según el proyecto de Santos Ángel de Ochandategui, pero no se pudo por falta de dinero.

LEYENDA DE ROQUE AMADOR:
El caballero Roque Amador decidió volver a Sangüesa tras la batalla de Aibar. Los enemigos le tendieron una trampa en el puente, colocándose unos a la entrada y otros a la salida. Una vez que Roque entró en él, estaba acorralado, y le rezó a la virgen para que le ayudara. Roque se tiró al río con su caballo y salió río arriba y huyó por Liédena. En la iglesia de Santa María hay un cuadro que representa este hecho, y en él se aprecia cómo era el puente de piedra.
Además, junto a la puerta de entrada a la iglesia hay una piedra con una inscripción que dice: "Piedra antigua de este puente, conmemorativa del caballero que, rodeado de sus enemigos e invocando a nuestra señora de Rocamador, se arrojó de lo alto a lo profundo del río saliendo ileso con su caballo río arriba".

Después de pasar el puente, y antes de dirigirnos a Rocaforte, podemos ascender al monte Arangoiz, siguiendo el camino del "via crucis", que se toma en la carretera de Aibar, poco después de pasar el cruce de Pastoriza, a la derecha. Desde arriba contemplaremos Sangüesa a "vista de pájaro".

  • MONTE ARANGOIZ:

EL CASTELLÓN:
Frente a Sangüesa, al otro lado del puente sobre el Aragón, se levanta el macizo montañoso (512 m.) de Arangoiz, "alto en el valle" en euskara.
En su cumbre estuvo el poblado y fortaleza de El Castellón, fundado en el siglo XII por Sancho el Sabio.
Sus habitantes tenían los mismos privilegios que sus vecinos los sangüesinos, y dependían de su alcalde.
Su población fue reduciéndose a lo largo del siglo XIV, siendo la mayor parte absorbida por Sangüesa.
De la fortaleza no han quedado restos visibles, pero sí de los casales de la población situados hacia la vertiente sur de la colina, carretera de Aibar.

SANTA MARGARITA:
El monte se conoce hoy como "Cantera de Santa Margarita", por la ermita que edificaron aquí en el siglo XVI dedicada a esta santa, para esconjurar las tormentas desde su posición elevada.
Debido a la piedra y hielo que arrasó las cosechas, los vecinos decidieron construir la ermita en la "cuesta del castillo", y bendecrla para poder decir misas. Vivía en ella permanentemente un ermitaño, así como un sacerdote entre las fechas de Santa Cruz de mayo hasta Santa Cruz de Septiembre, durante los meses con peligro de tormentas par el campo.

FUERTES MILITARES:
Aprovechando la piedra de los restos del castillo y de la ermita de Santa Margarita, se construyeron durante la segunda Guerra Carlista dos fuertes. Se eligió este lugar, así como Uñesa, por la posición estratégica de este montículo con respecto a Sangüesa.
Los restos de estos fuertes todavía son visibles.

EL "CORAZÓN DE JESÚS":
El Corazón de Jesús está situado en el cerro de Santa Margarita (Sangüesa) .
Se edificó en el año 1945 según el proyecto de Salvador Gayarre.
Años más tarde, en 1971, quisieron sus vecinos señalar su ascenso con un viacrucis que conduce hacia un cristo acogedor, confidente, despierto y siempre con los brazos abiertos.
En febrero de este año, los Auroros tuvieron la idea de reformar el Corazón de Jesús, y así se hizo.
El coste fue de 26.135 €. El monumento de piedra, estaba cubierto de musgos y líquenes, y ha tenido
que ser limpiado con chorro de arena a baja presión.
Hoy en día, sigue iluminando las rutas compostelanas al peregrino y a todos los sangüesinos que creen, meditan, sueñan y esperan.

Tramo II. Antiguo barrio "La Oltra"- San Nicolás - Papelera - Rocaforte. edit
Descendemos de lo alto por una senda que nos lleva directamente al antiguo barrio de "La Oltra", lugar en el que estuvo en su día la estación del tren, y donde actualmente se encuentran algunos servicos como el Parque de Bomberos, etc.

  • ZONA DE SAN NICOLÁS:

BARRIO DE "LA OLTRA":
Al otro lado del puente, creció a finales del siglo XII, un barrio que llamaban La Oltra (ultra pontem). Su parroquia se construyó en honor a San Andrés, en el llano de El Arenal.
Fue un poblamiento espontáneo, al margen de las decisiones reales que querían crear un burgo, llamado San Nicolás en el terreno inmediato, que serviría de enlace entre Sangüesa la Vieja en el cerro y la Sangüesa del llano.
Su población fue muy escasa, pues al estar apartado de la ciudad, no ofrecía ninguna ventaja establecerse allí.
El templo fue arrasado en la trágica riada de 1787.

BURGO DE SAN NICOLÁS:
Las autoridades tuvieron interés en repoblar la llanada a los pies del castillo de Sangüesa la Vieja y no lejos de Sangüesa la Nueva, exactamente entre San Nicolás y Rocaforte.
No fueron muchos los que aceptaron instalarse aquí, pues prefirieron hacerlo en La Oltra.
Sin embargo, la Real Colegiata de Roncesvalles puso en él sus ojos por dos motivos: aumentar su influencia caritativa en el mismo Camino de Santiago, levantando un hospital, y disponer de buenas tierras de labor y viñas que aumentaran su patrimonio.
A mediados del sigo XVIII, la que había sido importante y bella iglesia románica de San Nicolás rozaba casi la ruina.
En 1884, compraron la propiedad las Comendadoras del Santo Espíritu, que construyeron su monasterio con iglesia y claustro.
Dicho monasterio de monjas de clausura ha conservado la antigua dedicación de San Nicolás.
En él todavía y únicamente se conservan algunos capiteles con animales y cabeza humanas, así como en el Museo de Navarra y en la Casa de Cultura.
Cuando se construyó en las proximidades, la estación sangüesina de El Irati, ferrocarril eléctrico, se consiguió que la sociedad constructora no empleara material tallado procedente de las ruinas, y parte de él pasó el Museo.

CONVENTO DE CLAUSURA:
En la actualidad San Nicolás es un convento de monjas de clausura. Son 11 monjas y la madre Superiora. 3 monjas son de aquÍ (Navarra) y el resto de países distintos. Están desde hace tiempo intentando sacar algo de dinero para mantener su capilla. La comida se la consigue un fraile capuchino de Sangüesa llamado Padre Miguel Ángel. Todos los días se ocupan ellas de todo el recinto, limpian, hacen la comida, cuidan el huerto y se ocupan de las monjas más mayores.
Sobre la capilla que están intentando mantener, se sabe que hay goteras, que las paredes están rajadas (un poco) ,
y los bancos tienen muchos años.
También hacen galletas, pelotas de tela y alguna cosa más hecha a mano.
Su vestimenta en invierno es una túnica blanca y por encima una negra y para la cabeza una toca que consta de un velo blanco (pequeño) y uno más largo de color negro; y en primavera una túnica blanca y una toca negra.

ESTACIÓN DEL IRATI:
En el año 1906 se construyó la sociedad El Irati ´ . Su objetivo consistía en bajar la madera de los montes hasta Aoiz y desde allí construir un ferrocarril hasta Pamplona, que a la vez que transportase madera, uniese los pueblos con la capital . Además se construiría una central hidroeléctrica. No se trataba de un tren cualquiera, sino de un ferrocarril eléctrico, que se convertía en el segundo ferrocarril de Europa en utilizar ese moderno sistema. El 23 de Abril de 1911 llegaba a la estación de Sangüesa el primer tren de viajeros. El ayuntamiento había intentado construir la estación dentro de la ciudad, en la zona cercana al instituto, pero finalmente se situó al otro lado del puente ´´. Aparte de los puentes de Cuatro Vientos, nuevo de Burlada y Huarte, que son propios de la red Foral de carreteras, y utilizaba este ferrocarril, a lo largo de la línea se construyeron otros para uso exclusivo del tren. Para atravesar la Foz de Lumbier, se horadaron dos túneles en la roca, a la entrada y a la salida. Poco duró el tren en su nuevo domicilio. En Abril de 1955 , la empresa se dirigía a la Diputación y a los ayuntamientos del trayecto, poniéndoles en aviso de que las pérdidas anuales se acercaban al millón de pesetas y solicitando algún tipo de subvención o apoyo económico. Los ofrecimientos no fueron muy generosos, y por fin en la tarde del 31 de diciembre de 1955, el vejo ferrocarril prestó su último servicio. 8,25 costaba ir a Sangüesa en 1946 , en 1929 eran 5,50 y el viaje duraba 2 horas y 16 minutos.

Si continuamos por el camino de San Nicolás, podemos dar un agradable paseo por la Val de Uñesa, siguiendo el curso del barranco Gayán.
La otra opción es salir a la carretera y continuar hasta el cruce de Rocaforte. Una vez allí seguiremos las marcas del Camino de Santiago, bordeando por detrás la fábrica papelera.
Este complejo industrial alteró en gran parte el paisaje de los cultivos mediterráneos que se daban desde el pasado en este llano, como el cereal, la viña y el olivo.

  • ZONA DE PAPELERA:

VÍAS ROMANAS:
Los restos de la Romanización han sido abundantes en la zona de Sangüesa. Estas tierras se romanizaron pronto y surgieron numerosas villas de explotación agrícola (trigo, vino, aceite), así como campamentos romanos en algunas alturas, como el Campamento de Los Cascajos.
Las vías de comunicación fueron las Calzadas.
Precisamente en el término de la papelera se entrecruzaban varias de ellas, por lo que la zona fue centro importante de comunicaciones.
La calzada más importante es la de Cinco Villas, que unía Cesaraugusta (Zaragoza) con Pompaelo (Pamplona) a través de Sangüesa. Venía por grandes núcleos romanizados, como Ejea de los Caballeros, Sádaba, Castiliscar, Sofuentes, Sos y Fillera (hoy desaparecido). Pasaba el Puente de la Onsella, y luego el Aragón por Vadoluengo, para dirigirse hacia Rocaforte, y de allí por Aldunate y Monreal llegaba a Pamplona.
Esta calzada se cruzaba con otras dos a los pies de Rocaforte: la llamada de la Canal de Berdún, que venía de Jaca; y la Vía de Gallipienzo, que atravesaba Eslava y Aibar.

Tramo III. Rocaforte - Fuente de San Francisco - Oratorio de San Bartolomé. edit
Al terminar de recorrer el camino junto a Papelera y el torrente Apadul, una ramificación se dirige por la empinada ladera del este hacia la villa de Rocaforte.

  • ROCAFORTE:

Su antigüedad es de tiempos de la Romanización (se han encontrado restos).
En el siglo IX el lugar fue frontera con los musulmanes. Dominando el pueblo, en lo alto del "cabezo", había un castillo vigía que tuvo un importante papel en las luchas de reconquista.
En el siglo XI la población se reducía a algunas tropas y a los servidores del castillo. Pero tanto Sancho Ramírez como Alfonso el Batallador tuvieron interés en repoblar Sangüesa la Vieja con la llegada de francos y nuevas casas, permitiéndoles llevar a pastar sus rebaños por todo el contorno.
Aún cuando comenzó a establecerse la población en el llano, al rey le interesa que siga existiendo población alrededor de su castillo, y prohibe a los que "posean fincas en el burgo alto" que se estableezcan en la nueva villa.
Se mandó derribar el castillo en 1516, al igual que otras torres y fortalezas del reino.
Hacia 1800 todavía se veían restos del mismo y parte de las murallas, pero hoy en día solo quedan unos pocos vestigios. Apenas unos metros de hileras de piedras semienterradas, un pequeño tramo de muro en ángulo y túmulos en la parte superior. Sin embargo existe abundante documentación sobre el mismo en los registros de la Cámara de Comptos.


Saliendo del pueblo, por el Camino de Santiago, enseguida encontramos un bello paraje para hacer un alto.

  • FUENTE DE SAN FRANCISCO:

Un lugar importante y cercano es la fuente, de la que también hay quien dice que brotó con el paso de San Francisco de Asís por el pueblo, y a la que acudían para recoger agua tanto los monjes del Oratorio de San Bartolomé como los habitantes de Rocaforte.
La tradición dice que el santo apagaba aquí su sed durante los paseos por el campo. Por las propiedades de sus aguas bendecidas, para curar muchas clases de enfermedades, y que tomaban especialmente las parturientas, fue llamada Fuente de la Salud.
Según algunos, aquí dejó el santo su concha de peregrino tras su regreso de Compostela, y los peregrinos la usaban para beber el agua milagrosa.
Antiguamente había también un lavadero, al que durante muchos años acudieron las mujeres de Rocaforte a hacer las coladas. Con la llegada del agua corriente a los hogares, hace actualmente 50 años, el lavadero se abandonó, y con el paso del tiempo y a fuerza de no usarlo, se fue hundiendo.
En la actualidad, la fuente se ha reformado: el lavadero ha sido restaurado a la manera en que estaba en aquellos tiempos, y se ha adornado con un escudo en su interior. Además, aprovechado que el lugar se ha convertido en punto de reunión del Camino de Santiago y de los itinerarios de Salajones, se han construido un merendero y varios fogones.
Gracias al enorme esfuerzo de muchos de los habitantes de Rocaforte (quienes trabajaron personalmente en la reconstrucción) se ha conseguido que la fuente de San Francisco sea hoy uno de los lugares más bonitos y agradables del pueblo.

Próximo a la fuente se encuentra el edificio del Oratorio de San Bartolomé.

Tramo IV. Oratorio de San Bartolomé - Sierra de Salajones - Fuente de San Francisco. edit
Rocaforte es enclave importante en el Camino de Santiago. Muchos peregrinos pasan por el pueblo en su viaje, pero pocos conocen su importancia a lo largo del Camino.

  • ORATORIO DE SAN BARTOLOMÉ:

Se encuentra en una empinada ladera, en el antiguo Camino Real a Pamplona.
Las primeras noticias de una iglesia dedicada a San Bartolomé son de finales del siglo XI.
Cuentan algunas crónicas que ente 1213 y 1215 pasó por allí Francisco de Asís camino de Santiago, dejando un compañero al cuidado de un enfermo, y fundando a su regreso el primer convento franciscano.
Fue habitado permanentemente por monjes franciscanos, quienes años más tarde lo abandonaron durantre trescientos años. El edificio se reconstruyó en 1635, y fue ampliado y habitado por última vez entre 1772 y 1821.
Después, la ermita, la más rica en leyendas de la zona, quedó vacía y se utilizó como hospedaje e incluso para guardar ganado hasta hace pocos años. El oratorio, vacío y muy deteriorado actualmente, conserva una austera iglesia gótica y un sencillo claustro del mismo estilo, y tan sólo se abre al público el día 24 de agosto, cuando se realiza en la iglesia una misa en honor al patrón del pueblo, San Bartolomé.

LEYENDA DEL MORAL:
Al llegar San Francisco a la iglesia de San Bartolomé, fijó su báculo en la dura roca, y al momento reverdeció, convirtiéndose en un frondoso moral. El árbol se secaba cuando los monjes abandonaban el lugar y brotaba de nuevo cuando regresaban.
Sus frutos y hojas se usaban en la curación de llagas; y sus astillas han tenido fama hasta nuestros días ya que se metían en una bolsita que se colgaba en el cuello de los niños, como un buen remedio talismán contra la enfermedad del susto, que padecían al entrar en habitaciones y lugares oscuros.

Desde la parte trasera del edificio, parte un sendero local, que alcanza el cresterío de la Sierra de Salajones, y regresa por un ramal de la Ruta Jacobea hasta Rocaforte.

  • PASEO POR SALAJONES:

Se trata de uno de los senderos locales (SL) bien señalizados que se encuentran en la Zona Media. Es un sendero de trazado circular que alcanza la cima oriental de la Sierra de Salajones, donde la vista alcanza las cuencas prepirenaicas y los montes de la Merindad de Sangüesa. Los molinos marcan el punto de inflexión de esta ruta que comienza y termina en el Rocaforte medieval.
El camino, una vez alcanzado el oratorio desde Rocaforte, se transforma en senda entre campos cultivados, almendros y monte bajo, y alcanza la cresta de la sierra y el parque eólico situado en ella.
Ya arriba, con la mitad del trayecto andado, se ven desde otra óptica "La vieja Sangüesa", como popularmente se conoce a Rocaforte, y el abandonado Oratorio de San Bartolomé, testigo de tantos milagros y tantas leyendas.
Sigue la amplia pista entre los grandes molinos de viento hasta el Collado del Portillo, desde donde desciende entre campos de cultivo hasta cruzar el GR-65 y ascender por un ramal de la Ruta Jacobea hasta la parte alta de Rocaforte por cuyas calles se desciende al principio del recorrido.

Mapa del recorrido. edit